Nosotros

Empezó con un consultorio que no llegaba a contestar

Sincora no es una idea que buscó un problema. Es un sistema que ya estaba funcionando y se convirtió en producto.

Sincora no empezó como una empresa de software. Empezó como un encargo puntual: un consultorio que perdía turnos porque nadie llegaba a contestar el WhatsApp a tiempo.

La primera recepcionista se armó para ese consultorio y quedó funcionando. Después vino otro negocio, y otro. Cada alta era manual: configurar la conexión, escribir el texto que guía a la recepcionista, cargar los horarios y los servicios a mano. Funcionaba bien, pero no escalaba: el trabajo de sumar un cliente era casi el mismo que el de hacer el primero.

Sincora es exactamente ese sistema, convertido en producto. Lo que antes llevaba días de configuración a mano ahora lo resuelve un cuestionario de unos minutos. La diferencia es esa, y no es menor: la recepcionista que contratás no es un prototipo, es lo que ya venía atendiendo.

Por eso el producto se llama Sincora y el símbolo son dos piezas que encastran. El trabajo no es contestar mensajes: es que la agenda del negocio y la de sus clientes estén sincronizadas sin que nadie tenga que estar encima.

En qué creemos

Seis decisiones que explican el producto

No son valores colgados en una pared: cada una se puede señalar dentro de Sincora.

El camino oficial, aunque cueste más

Se puede conectar WhatsApp escaneando un código y sale mucho más barato. También se desconecta solo y Meta puede bloquear el número. Usamos la API oficial de WhatsApp Business porque un negocio no puede enterarse el lunes de que estuvo mudo todo el fin de semana.

Nada de jerga

Nuestro cliente es un odontólogo, no un programador. No tiene por qué saber qué es un webhook, una instancia ni un prompt. Si para usar Sincora hace falta entender alguna de esas palabras, es un error nuestro.

Que no invente

Una recepcionista que se manda un precio equivocado o promete un horario que no existe hace más daño que no contestar. Está configurada para reconocer lo que no sabe y pasártelo a vos.

Confirmar antes de romper

Cancelar los turnos de un día afecta a personas reales que se organizaron para ir. El asistente nunca lo hace sin mostrarte antes la lista exacta y esperar tu sí.

Precios que se pueden sostener

Ningún plan dice "ilimitado", porque cada turno tiene un costo real y un ilimitado honesto no existe. Preferimos decir el número y cobrar el excedente a un precio claro.

Los datos son del negocio

No entrenamos modelos con las conversaciones de nuestros clientes, y si alguien se va, se lleva sus datos.

Quién está detrás

El equipo

RM

Ramiro Marzullo

Fundador

Armó la primera recepcionista para un consultorio y siguió dando de alta negocios uno por uno, a mano, hasta que quedó claro que el trabajo repetido era el producto. Hoy se ocupa de que Sincora funcione y atiende personalmente a cada cliente nuevo.

Somos un equipo chico, y por ahora es una ventaja para vos: cuando escribís, te contesta alguien que conoce el sistema por dentro.

Sobre lo que todavía no tenemos: no vas a encontrar acá una lista de logos de clientes ni testimonios. Sincora es reciente como producto y preferimos no llenar la página con números que no podríamos sostener. Lo que sí podemos: mostrarte el sistema funcionando y dejarte probarlo 14 días sin poner una tarjeta.

Hablemos

¿Querés ver si sirve para tu caso?

Contanos cómo trabajás y te decimos de frente si Sincora te conviene o no. Si no te sirve, te lo vamos a decir.

Probala con tu negocio

Respondés unas preguntas sobre cómo trabajás y tu recepcionista queda lista. Nosotros nos ocupamos de conectar el WhatsApp.

14 días de prueba · No pedimos tarjeta